Olga Lovera

1.- ¿En qué momento te diste cuenta de que algo en tu cuerpo no iba bien y que fue lo que hiciste?

Fue tocando mis senos, rutina que siempre hago al momento de la ducha, sentí como si tuviera una piedra pequeña dentro de mi seno, le mostré a mi esposo y esperé 3 días para ver si había sido un conducto que se obstruyó, porque en ese momento estaba lactando a mi hija de 1 año. Fui al doctor y allí comenzaron los exámenes, en ningún momento pensé que era cáncer o algo malo.

 

2.- Cuando recibiste el diagnóstico médico y escuchaste por primera vez la palabra “cáncer”, ¿qué fue lo primero que cruzó por tu mente?

Cuando escuché la palabra cáncer lo primero que llegó a mí fue la negación, pensé que había un error en la biopsia. Luego de asimilar esa situación, comencé a preguntarme, ¿será que muero? ¿Por qué a mí? ¿Qué pasará con mi familia? Fueron 15 días de turbulencia hasta que dije: Olga tú crees en Dios y este es el momento de dejarle esto a él y fue la paz más maravillosa que he sentido.

3.- ¿A qué tipo de tratamiento tuviste que enfrentarte y cómo viviste todo ese proceso?

Comenzamos con un proceso de quimioterapia. El primer día de quimio los nervios estaban a mil por hora, la tensión se me subió cuando colocaron el tratamiento, y después pensé que todas esas horas que estaría ahí cada viernes iba a tomarlas como un día de spa. Cada viernes me llevaba vídeos que me dieran risa, tanto así que contagiaba a las enfermeras con mis grandes carcajadas y así cada vez que llegaba el viernes daba gracias porque era un tratamiento menos y la sanidad estaba llegando a mi cuerpo.  Al salir del tratamiento regresaba a mi empleo y a realizar mis actividades de mamá y esposa.  Nunca la quimioterapia me llevó a la cama, pero los cambios físicos si comenzaron a notarse, mi cabello lo corte poco a poco, disfrute de cada nuevo estilo y las pelucas ni hablar fueron muy divertidas para mí, me hacían sentir una mujer diferente (risas).  Lloré algunas veces, el miedo regresaba, es normal durante el proceso, pero mi actitud apegada a la fe de Dios fue mi clave secreta.

Cuando vino la mastectomía del pecho derecho, recuerdo que me miraba al espejo y me daba cuenta de que ya pronto no tendría mi seno y lo que hice fue agradecerle y amarlo cada día más, le pedí perdón, así como a todas las partes de mi cuerpo. Cuando llegó el día de la cirugía y desperté un poco sedada lo primero que hice fue ver mi pecho, la verdad esta parte no me afectó mucho porque siempre lo vi como una opción de vida que se puede reconstruir, así que dije “no hay problema”, sigo siendo una mujer completa y con grandes valores.

Finalmente, las radiaciones no fueron tan fáciles como yo esperaba, ya que presenté quemaduras de 3er grado y aunque tenía la mejor actitud había mucho dolor. Siempre pensé que eso pronto iba a pasar y así fue, cada día dolía menos y las quemaduras iban sanando.

Durante estos 3 procesos conocí a personas que se convirtieron en mi ejemplo a seguir, aprendí a escucharme y a creer en mí. Siempre pensando que si tanta gente ha podido salir triunfante yo también podría y así fue.

4.- Durante todo este tiempo en que te has visto luchando contra esta enfermedad, ¿Cuáles consideras han sido tus más terribles miedos y cuales tus más grandes fortalezas?

La muerte al principio fue mi gran miedo, sobre todo al pensar dejar a mis niños pequeños, mi esposo y mi madre, así como a toda mi familia. Tuve miedo a no saber qué me iba a pasar después de la muerte.

Pero después sentí esa conexión con Dios y vi la vida objetivamente y entendí que todos nacemos y vamos a morir, siento que el cáncer me despertó el deseo de vivir al máximo y a valorar el momento.  Dejé de pensar en el pasado y dejé de querer manejar el futuro, entendí que mi vida es el presente y el ahora. Mis grandes fortalezas han sido primero Dios, mi actitud, el amor que puedo dar y recibir de cada persona que estuvo conmigo, cerca y desde la distancia. Mi sentido del humor, muchas veces me reí de mí misma cuando no tenía pelo.  Valentía y Coraje, aprendí a hablar conmigo misma en el espejo y a decirme lo valiente que era. La vida no es fácil todos podemos pasar por diferentes situaciones difíciles, la clave está en cómo lo afronta, pero nunca olvidando que somos seres humanos.

5.- ¿Qué mensaje podrías compartirles a todas las mujeres que en este momento están atravesando por una situación como la tuya?

Yo quiero decirles que nunca dejen de tener fe en su Dios, que se amen sobre todas las cosas, que permanezcan junto a personas positivas, que nunca se aíslen o sientan vergüenza por la enfermedad.  Aceptar la ayuda de la familia y amigos.  Esta parte fue genial, tuve a mi familia, mis amigos y llegaron muchas personas a mi vida que guardare en mi corazón.  La compasión de las personas es algo maravilloso.  Ayuda mucho unirte a grupos de mujeres que están pasando o pasaron por esta situación y sus testimonios te brindan mucha información muy interesante.

En los hospitales hay áreas con personas especializadas para ayuda, si necesitas terapias, asistir a grupos de sobrevivientes, si requiere pelucas, turbantes, accesorios y también hay lugares para cortar tu cabello de necesitarlo, así como clases de maquillaje o cualquier otra necesidad puedes informarte y siempre están dispuestos ayudar.

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.

© 2019 HOLA-KATY - Hola Katy