1._ ¿En qué momento te diste cuenta de que algo en tu cuerpo no iba bien y que fue lo que hiciste?
Fue en septiembre del 2015, apenas teníamos 7 meses de haber llegado a este país, con mi esposo Ramón y mis 2 hijos, Bryan de 13 años y Daniela de 9 años. Recuerdo que me toque un pequeño bulto o bolita en la parte de arriba de la mama derecha, no me dolía nada, si no me hubiera palpado jamás me hubiera dado cuenta de que estaba ahí. Me inquietó observar que mis pechos se veían diferentes, mi esposo estaba de acuerdo que algo no andaba bien.
Tenía 37 años, fui con el doctor y él me revisó y si tocó un pequeño bulto en mi seno, así que me mandó hacer una ecografía primero y posteriormente una mamografía. También me mandaron hacer una biopsia y me dijeron que después de una semana me darían los resultados.

2._ Cuándo recibiste el diagnóstico médico y escuchaste por primera vez la palabra “cáncer” ¿qué fue lo primero que cruzó por tu mente?
¡Fue el 8 de diciembre del 2015…Muchas cosas! pensé, ¿por qué me está pasando esto a mí?, ¿me voy a morir así tan joven? ¿Por qué si mis hijos me necesitan? Recuerdo que mientras el doctor estaba hablando yo solo le pregunté ¿qué posibilidades tengo de vivir? él me dijo: muchas, eres joven y la medicina está muy avanzada, mañana te dirán en la clínica (The Rose) cuál será tu tratamiento, mucha suerte y me dió un abrazo.

3._ ¿A qué tipo de tratamiento tuviste que enfrentarte y cómo viviste ese proceso?
Lo más difícil fue que me atendieran para hacerme el tratamiento, ya que como acababa de llegar a este país y fue con visa, nos negaron la tarjeta dorada por mi estatus migratorio. Si yo quería hacerme el tratamiento aquí tenía que pagar y nosotros no teníamos dinero y tampoco podíamos regresarnos a Honduras, fue entonces que en la fundación The Rose me ayudaron a ingresar una solicitud de caridad al Hospital Metodista, donde el 27 de junio del 2016 me respondieron aceptando la solicitud y me ayudaron con el 100% del tratamiento. Fueron 6 meses en los que yo sabía que tenía cáncer, pero no estaba recibiendo ningún tratamiento médico, fueron los más largos de mi vida.
Recibí 16 quimioterapias, una mastectomía de la mama derecha y 38 radiaciones, luego me operaron 2 veces el otro pecho porque agarré una bacteria y se me hizo un absceso. Pensarán que cómo tengo en mente todas las fechas (risas), la verdad son fechas que jamás olvidaré.

4._ Durante todo este tiempo en que te has visto luchando contra esta enfermedad, ¿cuáles consideras que han sido tus más terribles miedos y cuales tus más grandes fortalezas? 
Mi más grande miedo… no fue morir… fue dejar a mis hijos sin una madre, yo perdí a mi abuela que era como mi madre a la edad de 13 años y fue muy difícil para mí. Yo no quería que ellos pasaran por lo mismo, ellos tienen un súper papá, pero aun así ese fue mi mayor miedo.
Mi mayor fortaleza Dios y mi familia, mi esposo fue esa persona que siempre me dio fuerzas, me demostró su amor incondicional, él ha sido mi bastón en todo este proceso, me aferré tanto a Dios de una forma en la que siempre le implore misericordia, porque yo quería ver a mis hijos crecer.

  1. ¿Qué mensaje podrías compartirles a todas las mujeres que en este momento están atravesando por una situación como la tuya?

Que no se rindan, mantengan una actitud positiva siempre, porque para enfrentar una enfermedad se necesita tener una actitud positiva y sobre todo nunca perder la fe en Dios. Después de cada tormenta viene la calma y vendrá un hermoso arcoíris, solo vive y disfruta cada día. Ama, perdona y diles a tus seres queridos cuánto los amas todos los días.
El cáncer cambió mi vida por completo, me enseñó a valorar a las personas que estuvieron conmigo en los peores momentos y a no guardar rencor a las que se apartan.  Me enseñó que cuando tú estás con Dios todas las cosas sirven para bien. Aprendí a no cargar con cosas que yo no puedo cambiar y que están solo en las manos de Dios.
Espero mi testimonio ayude a otras mujeres a tomar en serio, la campaña “TÓCATE PARA QUE NO TE TOQUE,” eso salvó mi vida.

No olviden revisar sus senos y observar si notan algún cambio en ellos, nosotros conocemos nuestro cuerpo y sabemos cuándo algo anda mal, el cáncer de seno en la mayoría de los casos es silencioso, no presenta síntomas, hasta cuando está avanzado, busquen ayuda, recuerden que el cáncer no ve edad, color, ni nacionalidad, el cáncer de seno puede pasarle a cualquiera, pero detectarlo a tiempo puede salvar tu vida.

Entrevista: Miriam Cruz
Fotos: Sebastian Oquendo
Maquillaje: Melissa Chapeta
Producción: Adriana Rigoris
Melissa Chapeta

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